sábado, 28 de septiembre de 2013

No estés triste


Museo Casa Pablo Neruda, Valparaiso, Chile, 2012

No estés triste mujer
He creado bajo tu piel
tantos poemas como estrellas
aquellos que han tocado tu puerta
y los miles que el viento se ha llevado,
piensa en los luceros, 
en los cielos profundos
que tienen mis secretos guardados
con todos las lagrimas de oro 
que como niebla marina se han esfumado.


Acuérdate de las tardes en que cruce los ríos 
en busca de tu beso imaginario,
de los pasillos sembrados de pasos enamorados.

No tengas tristeza en tu navío;

recuerda las perlas que han adornado tu playa,
las emociones de cristal 
que en cada verso te he regalado como un niño.

El amor es un viaje en tren por desiertos y valles
por montes y bosques lluviosos, 
el amor es un palacio deshabitado,
un pan que espera en la mesa de las caricias,
un viento de primavera que se abre en el pecho.

Piensa mujer que no existen caminos deshabitados.

No estés triste mujer enamorada.

Sexo-fon


Escalera Cerro San Cristobal, Santiago de Chile, 2012



Bajo el torrente
alianzas lineales
el éxtasis
y los poros alertas.

En la oquedad
la tierra del monte de Venus,
como centrífuga endemoniada.

En esta conquista: clímax y humo;
los versos del minuto se acaban
y la piedra del anhelito se rompe.
Es la sombra del colibrí
el lejano báculo que irradia sonrisas,
tan ciego tan precipitado
tan irracional
y la hembra en su suave caída,
la maravilla de la sustancia
el levitar en jardines rojos
llamando al hijo
con su vientre habitado.

Para amarte bastan mis versos




Para amarte bastan mis versos
mis rosas que tiemblan a tu llegada
y el verde lago de tu pupila costera.

Y si te amo en la cordura del otoño de cobre
en los rojos del horizonte que antecede a la noche
en todas las alfombras voladoras del cielo
en esta estrella que cada amanecer se queda conmigo,
cual lucero buscando la piel de tu memoria.

Pero el silencio se calla tan inoportuno silencio
que con mi respiro se rompe la noche sosegada
que para amarte hacen falta linternas
que iluminen mi mente
de estrellas salvadoras
de piedras
que se hacen camino hasta tu puerta
de miles de pétalos sembrados en tu piel morena...

Para amarte de todas la maneras en versos cotidianos,
en fuegos de silabas blancas que se quiebran
en maderas de llorosos bosques sureños.
Este amor de puerto
de gaviota
de inmensa piel sostenida
o este amor de miel se quiere dormir en tu panal
o todas las lunas prendidas en mi escritorio te buscan
o los poetas aman en su intensa fantasía cristalina.

Olvido

Santiago de Chile, 2012


Desde, un paraje verde tu sonrisa
da señales de vida a mi corazón.
Hasta, que las amapolas se desprenden
de su polen indagando quien las besó
temprano al amanecer del viernes...

Ahora, las piedras hablan desde el suelo
de todas las caricias de tu pies.
Pero, su voz se asemeja a llanto,
a circunstancia de la vida
a fósforo encendido en su luna
a fogata en el cielo que es tormenta.

Entonces, si te alejas te reniego,
como he negado mas de tres veces
este amor que corre sin vereda
que anda solo desdibujando horas
para sentarse en la mesa
y romper el reloj en la cabeza,
este sentimiento que se cuelga
en el armario a descansar del polvo,
que se baña con espuma
para disimular todas las lagrimas
inciertas,
este lente oscuro que esconde el dolor,
y por las calles se quiere olvidar
que ella existe.

Milagro del alma





Con desesperada insinuación
le adorne sus raíces negras
abrí el sendero luminoso del paisaje
desértico de la llaga,
descargue los tanques de odio
acomode el sonido de la flauta
volaron las palomas del tejado
la luz neón del patio 
se broto como manantial de alas...
La sal del cuerpo purifico el momento
cerré la ventana del silencio
para no sufrir en la huida
atornille la llave en su pueblo
desembarcaron corsarios de cola blanca
se instalaron con sus banderas estrelladas
en su misteriosa panza...
Entonces nos callamos los segundos
esperando el milagro del alma.

Dicen del amor

Cerro San Cristobal, Santiago de Chile, 2012
                 

Dicen que el amor naufraga
en playas desiertas
se hace leña húmeda 
que no enciende hogueras
que se acuesta cansado 
solo mirando indiferencia
toma el tiempo prestado 
de una luna sin sueños
abre el dia cansado
con el aliento sin freno
que muerde los labios apenas.

Mira las calles 
que se juntan y no llevan 
a ningún parte
que por algún instante
da lo mismo seguir 
o dejar todo andando
obligado a sobrevivir.

Se dice que un amor
naufragando
se ahoga en la niebla del cuerpo
que levita sin ganas 
duerme para no despertar el sueño
confunde 
con los bosques 
espantar la tristeza
y despertar en otro siglo
con otra vida dispuesta.

Ella tiene la pausa necesaria en el amar

La Parcerita en el Zoológico de Buin, Santiago de Chile, 2012




Me informó con voz de letra pausada;
"te dedique una luna"
entonces,
renació como un volcán dormido "el amor"
nos encontramos cada día en las esquinas
de sus días,
su boca cada mañana respira en la lejanía,
es como acortar la distancia con un beso,
o solver letras de hada dormida;

con mis melancólicas miradas;
se baña desnuda en un mar de buenas
intenciones,
y para no ser menos,
le enciendo flores amarillas en su muro de adobe.

Ella tiene la pausa necesaria en el amar,
yo tengo el ímpetu de las gaviotas al morder,
se hace piel morena en un soneto perfecto
y se transfiere su esencia en el ritmo del calor,
aveces, si aveces me ahogo de tanta soledad,
ella lo sabe, y llora por lo nuestro,
le prometí un viaje largo,
quiero invadir su cuaderno lleno de intentos
y caer libre con mi prosa inexistente en su piel,
y de una vez en lo nuestro;
desaforar el sol de tantos versos.